De la vigilancia de nuestras ciudades a las transmisiones televisivas, la protección de los bosques y las comunicaciones de emergencia

Hubo un tiempo en que obtener una imagen desde el cielo era un privilegio reservado a quienes podían contratar un avión o un helicóptero.

Los canales de televisión necesitaban importantes recursos para realizar tomas aéreas. Las autoridades dependían de sistemas terrestres o aeronaves tripuladas para observar grandes extensiones. Los equipos de emergencia enfrentaban enormes dificultades para inspeccionar territorios inaccesibles.

Hoy, una aeronave no tripulada equipada con cámaras, sensores y sistemas de transmisión puede entregar imágenes desde el aire a un equipo de profesionales ubicado en tierra.

Los drones están transformando diferentes actividades. Pero su verdadera revolución no consiste solamente en volar.

Consiste en observar, transmitir, analizar y comunicar información desde lugares donde antes era difícil llegar.

Detrás de esta tecnología comienza a consolidarse una industria que reúne fabricantes, distribuidores, operadores audiovisuales, empresas de telecomunicaciones, servicios de seguridad, desarrolladores de software e instituciones públicas.

1. Chile incorpora drones a la seguridad pública

Nuestro país ofrece ejemplos concretos de utilización de esta tecnología.

En octubre de 2025, la Subsecretaría de Prevención del Delito informó la entrega de veinte drones a la Policía de Investigaciones de Chile, mediante una inversión superior a $378 millones.

El objetivo declarado fue reforzar las capacidades de prevención e investigación policial en distintas regiones.

Posteriormente, en junio de 2026, la Delegación Presidencial Regional de Valparaíso comunicó la aprobación de más de $729 millones para dar continuidad a su programa de drones de televigilancia.

La propuesta contemplaba una futura licitación para disponer idealmente de ocho aeronaves operativas.

Estos antecedentes permiten observar cómo las administraciones públicas están incorporando tecnología aérea dentro de sus estrategias de seguridad.

Pero también demuestran la importancia de contar con financiamiento permanente, operadores capacitados, controles institucionales y criterios claros sobre el uso de imágenes.

Un dron puede ampliar la capacidad de observación. Por sí solo no garantiza una reducción de delitos.

Su utilidad depende de cómo se integra con los equipos humanos, los procedimientos y la respuesta de las instituciones.

2. CONAF: tecnología aérea para proteger nuestros bosques

Uno de los usos más importantes de los drones se encuentra en la prevención y gestión de incendios forestales.

En marzo de 2025, CONAF recibió dos drones de alta gama para reforzar las labores en la Reserva Nacional Lago Peñuelas, en la Región de Valparaíso.

Los equipos fueron incorporados para facilitar la detección de fuentes de calor, las inspecciones y otras acciones técnicas.

En junio de ese mismo año, CONAF Los Lagos informó la incorporación de doce drones mediante un proyecto financiado por el Gobierno Regional.

Siete fueron destinados a actividades de prevención de incendios y cinco a labores de fiscalización forestal.

Los sensores y cámaras permiten reunir información sobre terrenos difíciles de recorrer, identificar situaciones que requieren verificación y elaborar registros para la planificación.

Existe, sin embargo, una advertencia fundamental: durante incendios forestales activos, los drones particulares o no autorizados pueden interferir con helicópteros y aviones de combate del fuego.

Su utilización en esos escenarios debe quedar en manos de especialistas debidamente autorizados y coordinados con los servicios de emergencia.

La tecnología puede ayudar a proteger vidas, pero debe operar bajo procedimientos que no creen nuevos riesgos.

3. La televisión descubre una nueva manera de mirar

Pocas tecnologías han cambiado tanto la producción de imágenes aéreas como los drones.

Un equipo audiovisual puede obtener planos panorámicos de ciudades, estadios, paisajes, edificios y acontecimientos públicos sin recurrir siempre a una aeronave tripulada.

Las cámaras estabilizadas han permitido realizar movimientos que antes exigían grúas, helicópteros o complejos sistemas de producción.

Esto ha ampliado las posibilidades de documentales, reportajes, programas deportivos y contenidos digitales.

Los productores disponen de nuevas herramientas narrativas.

Una toma aérea puede mostrar la dimensión de una multitud, la extensión de un territorio afectado por inundaciones o el desarrollo de una competencia deportiva.

Sin embargo, una buena imagen nunca debe reemplazar el rigor periodístico.

La televisión necesita verificar la información que presenta y respetar la privacidad de las personas.

El vuelo de una cámara no convierte automáticamente todo lo que ocurre debajo en material apropiado para divulgar.

4. Los drones y el periodismo de emergencias

Cuando ocurre una inundación, un deslizamiento de tierra o un terremoto, las imágenes pueden ayudar a comprender la dimensión de los daños.

Los drones pueden colaborar en el levantamiento de información visual y cartográfica para instituciones de emergencia y medios, siempre que sus operaciones estén autorizadas.

Una fotografía aérea puede permitir identificar caminos cortados, áreas inundadas o sectores cuya situación requiere evaluación.

También puede ayudar a contextualizar la cobertura de una noticia.

Pero el periodismo no debe entorpecer las operaciones de rescate.

Las restricciones aéreas, la protección de las víctimas y la coordinación con las autoridades son condiciones esenciales.

La noticia más importante nunca justifica poner en peligro a quienes trabajan en una emergencia.

5. Los drones también pueden convertirse en estaciones de comunicación

Existe una segunda aplicación que merece especial atención.

Algunas aeronaves no tripuladas pueden transportar equipamiento para apoyar temporalmente enlaces de comunicaciones.

En determinadas situaciones de emergencia, estos sistemas podrían contribuir a restablecer servicios o ampliar coberturas localizadas cuando las redes terrestres se encuentran interrumpidas.

La Unión Internacional de Telecomunicaciones ha desarrollado recomendaciones técnicas sobre servicios de emergencia que utilizan aeronaves civiles no tripuladas.

Entre los escenarios considerados se encuentran el respaldo a comunicaciones, la búsqueda de personas y la coordinación de equipos de rescate.

Conviene distinguir dos funciones diferentes:

Un dron equipado con cámara utiliza enlaces inalámbricos para enviar imágenes al operador.

Un dron diseñado como plataforma de comunicaciones puede transportar equipos adicionales para proporcionar enlaces o cobertura a otros usuarios.

No todos los drones tienen esa segunda capacidad, y estas soluciones siguen dependiendo de condiciones técnicas, autonomía energética, permisos y enlaces disponibles.

Para una región como Sudamérica, con cordilleras, grandes bosques, islas y sectores de difícil acceso, estas aplicaciones abren un campo de investigación y desarrollo empresarial.

6. La industria comercial: mucho más que vender aeronaves

El negocio de los drones no termina en la fabricación de un aparato.

Existe una cadena empresarial completa que comprende:

– Importación y distribución de drones profesionales.

– Comercialización de cámaras térmicas y sensores especializados.

– Sistemas de radiofrecuencia y transmisión de imágenes.

– Baterías, cargadores y componentes de reemplazo.

– Software de cartografía, procesamiento y gestión de datos.

– Servicios de instalación, capacitación y mantenimiento.

– Producción audiovisual y levantamientos técnicos.

– Integración de plataformas para empresas e instituciones.

Los distribuidores pueden ofrecer demostraciones, soporte técnico y contratos de mantenimiento.

Las productoras pueden incorporar nuevos servicios de filmación.

Los emprendimientos de ingeniería pueden especializarse en inspección de infraestructura, cartografía o integración de datos.

La oportunidad comercial más sólida no consiste simplemente en ofrecer más equipos.

Consiste en resolver necesidades concretas de empresas e instituciones mediante servicios técnicamente confiables.

7. Los drones y la industria del deporte

Las nuevas perspectivas aéreas también han encontrado aplicaciones en el deporte.

Las producciones audiovisuales pueden utilizar drones para registrar entrenamientos, circuitos de competencias y determinadas actividades al aire libre.

En el ciclismo, el automovilismo y los deportes de aventura, las imágenes aéreas pueden complementar las cámaras tradicionales.

También pueden resultar útiles en producciones sobre instalaciones deportivas o documentales.

Su utilización durante competencias exige evaluación de riesgos, autorización y coordinación con los organizadores.

No todas las actividades admiten sobrevuelos próximos a los participantes o espectadores.

En esta nueva etapa, el operador de drones se incorpora al universo de profesionales que hacen posible una transmisión deportiva.

8. Sudamérica: tecnología aérea y protección ambiental

El potencial de los drones también se observa en otros países de la región.

En Brasil, el Instituto Brasileño del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables ha documentado el uso de drones en tareas de monitoreo vinculadas a incendios en el Pantanal.

También ha desarrollado actividades de capacitación para el monitoreo remoto de procesos de recuperación ambiental.

Estas experiencias reflejan la creciente relación entre imágenes aéreas, cartografía y protección de ecosistemas.

Sudamérica reúne desafíos particularmente importantes: la Amazonía, la cordillera de los Andes, los grandes sistemas fluviales y extensas zonas agrícolas.

En estos territorios, la observación aérea puede complementar el trabajo de científicos, técnicos y autoridades.

El desarrollo de soluciones locales también representa una oportunidad para empresas tecnológicas y profesionales especializados.

9. Privacidad: el gran debate que acompaña la innovación

El desarrollo de la televigilancia aérea plantea preguntas que no pueden ignorarse.

¿Quién puede grabar a las personas? ¿En qué circunstancias? ¿Durante cuánto tiempo se conservan las imágenes? ¿Quién tiene acceso a ellas?

La seguridad pública y la protección de los derechos de las personas deben avanzar conjuntamente.

En Chile, la Ley de Seguridad Municipal promulgada en febrero de 2026 incorporó disposiciones relacionadas con el empleo de cámaras, drones y sistemas de televigilancia, considerando también la protección de datos personales.

Por otra parte, la Dirección General de Aeronáutica Civil establece requisitos y restricciones para las operaciones con aeronaves pilotadas a distancia.

Las normas DAN 91 y DAN 151 forman parte del marco regulatorio publicado por la autoridad, junto a otras disposiciones aplicables según la finalidad de cada operación.

Este entorno regulatorio es importante tanto para los operadores como para las empresas que comercializan servicios.

La transparencia, la rendición de cuentas y el uso proporcional de estas herramientas son condiciones relevantes para construir confianza pública.

10. El futuro: inteligencia artificial, sensores y comunicaciones

Las próximas aplicaciones de los drones estarán relacionadas con diferentes avances tecnológicos.

Entre ellos se encuentran las cámaras de mayor resolución, los sensores térmicos, el procesamiento automatizado de imágenes y los sistemas de comunicación mejorados.

El análisis computacional puede ayudar a identificar anomalías o generar alertas para revisión humana.

Pero los sistemas automáticos también pueden equivocarse.

Por eso, su utilización en seguridad, emergencia y fiscalización exige evaluaciones de precisión, protección de datos y supervisión de personal responsable.

La innovación debe medirse no solamente por la cantidad de funciones de un equipo, sino por la utilidad real del servicio y su impacto sobre las personas.

11. Planeta Medios: abrir un espacio a la industria de drones

La propuesta internacional de Planeta Medios puede integrar esta industria mediante un espacio especializado:

«Drones y comunicaciones: los nuevos ojos del mundo»

Una convocatoria dirigida a fabricantes, importadores, distribuidores, medios de comunicación, empresas de seguridad, instituciones públicas, centros de investigación y profesionales audiovisuales.

El encuentro podría contemplar exhibiciones estáticas, demostraciones audiovisuales, conferencias técnicas y ruedas de negocios.

Entre los temas sugeridos destacan la filmación profesional, la comunicación de emergencia, la prevención de incendios, la seguridad ciudadana y las responsabilidades legales de los operadores.

Las demostraciones de vuelo, cuando correspondan, deberían realizarse solamente en espacios autorizados y mediante operadores habilitados.

Planeta Medios puede convertirse en un lugar para reunir a dos mundos que necesitan conocerse mejor: las empresas que desarrollan tecnología y las instituciones y medios que pueden utilizarla responsablemente.

Conclusión: una nueva mirada sobre el planeta

Durante más de un siglo, las comunicaciones buscaron formas de llegar más lejos.

Primero fueron las ondas radiales. Después llegaron las cámaras de televisión, los satélites y las redes digitales.

Hoy, pequeñas aeronaves no tripuladas permiten observar paisajes, transmitir imágenes y apoyar operaciones desde nuevas perspectivas.

La tecnología ha cambiado la manera en que vemos nuestro entorno.

Sin embargo, el verdadero progreso dependerá de utilizarla con responsabilidad, profesionalismo y respeto por las personas.

Porque la innovación no consiste únicamente en elevar una cámara hacia el cielo.

Consiste en lograr que lo que vemos desde arriba nos ayude a comprender y cuidar mejor lo que sucede aquí abajo.

Donde las comunicaciones conectan al mundo.

Fuentes documentales

– Dirección General de Aeronáutica Civil de Chile — https://www.dgac.gob.cl/drones

– CONAF — https://www.conaf.cl

– Subsecretaría de Prevención del Delito — https://subprevenciondeldelito.gob.cl

– Ministerio de Seguridad Pública — https://www.gob.cl

– Delegación Presidencial Regional de Valparaíso — https://dprvalparaiso.dpr.gob.cl

– Unión Internacional de Telecomunicaciones — https://www.itu.int

– Instituto Brasileño del Medio Ambiente — https://www.gov.br/ibama

Artículo de análisis editorial, elaborado en octubre de 2026. Las aplicaciones futuras se presentan como oportunidades o posibilidades tecnológicas, no como servicios universalmente disponibles. La presencia de instituciones mencionadas no supone su participación confirmada en Planeta Medios.